Amar distinto también es volver a elegirte
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CARTAS DE LOS VÍNCULOS
Amar distinto también es volver a elegirte
29 de mayo de 2026
Querida lectora:
Hay momentos en los vínculos donde algo empieza a incomodar.
No necesariamente una pelea.
Ni una crisis evidente.
A veces es algo mucho más sutil.
Una sensación que aparece lentamente…
como si algo ya no terminara de encajar del todo.
Durante mucho tiempo creí que amar era sostener.
Adaptarme.
Esperar.
Entender al otro incluso cuando eso implicaba dejarme a mí en segundo lugar.
Y, sin darme cuenta, empecé a construir vínculos donde yo siempre cedía un poco más.
Pero no lo veía como un problema.
Lo veía como amor.
Hasta que algo empezó a pesar.
La sensación de estar acompañada…
pero profundamente sola.
De querer compartir lo que me pasaba y no encontrar espacio.
De sentir que había partes de mí que no podían mostrarse completamente sin generar tensión, silencio o conflicto.
Y ahí apareció la incomodidad.
No de golpe.
Sino como una verdad que lentamente empezaba a pedir lugar.
Comencé a notar que muchas de las cosas que sostenía no eran acuerdos.
Eran silencios.
Que muchas veces, cuando decía:
“Está todo bien”,
en realidad no lo estaba.
Y que, en nombre del amor, me estaba alejando de mí misma.
Ver eso no fue fácil.
Porque también implicaba mirar mis propias heridas.
Mis miedos.
La necesidad de ser aceptada.
El miedo a incomodar.
El miedo a perder.
Y aun así, ahí también empezó algo distinto.
Empecé a poner en palabras lo que sentía.
A marcar límites aunque me temblara la voz.
A dejar de justificar aquello que me dolía.
A reconocer que un vínculo no puede construirse desde una sola parte.
Y eso inevitablemente mueve algo.
Porque cuando una cambia, la manera de habitar el vínculo también cambia.
A veces el vínculo crece.
A veces se tensa.
A veces necesita encontrar una forma nueva.
Y otras veces nos enfrenta a preguntas que durante mucho tiempo preferimos no hacernos.
Quizás ahí aparece uno de los desafíos más profundos:
seguir eligiéndote a vos misma en medio de ese movimiento.
Aprender que amar distinto no significa amar menos.
Significa amar con más verdad.
Poder permanecer en un vínculo sin tener que desaparecer dentro de él.
Dejar de esperar que el otro cambie para recién entonces permitirnos estar en paz.
Empezar a elegir desde un lugar más consciente.
Hoy ya no creo en vínculos perfectos.
Creo en vínculos humanos.
Vínculos donde exista espacio para hablar.
Para revisarse.
Para incomodarse.
Para crecer.
Donde podamos encontrarnos sin exigirnos dejar partes de nosotras afuera.
Donde el amor no sea sacrificio constante, sino construcción compartida.
Y donde elegirse a una misma no tenga que significar dejar de amar al otro.
Quizás pueda significar algo mucho más profundo:
aprender a incluirnos también a nosotras dentro del amor que ofrecemos.
Y si algo de esta carta resonó dentro tuyo, no hace falta que llegues hoy a ninguna conclusión.
Tal vez puedas simplemente observar.
Escuchar.
Y preguntarte cuánto de vos existe verdaderamente en la manera en que hoy estás amando.
Con amor,
Romi 🌹
Desde algún rincón del Bosque.
¿En qué momento amar a alguien empezó a pedirte que dejaras de elegirte a vos?